A solicitud del movimiento juvenil sionista Betar, reproducimos carta al Partido Comunista del Uruguay aclarando conceptos erróneos de su comunicado.
A Juan Castillo, secretario general del PCU:
Al Partido Comunista del Uruguay:
Esta carta tiene como objetivo reafirmar nuestro punto de vista y ajustar algunos conceptos que consideramos erróneos sobre su comunicado del 7 de octubre de 2023, el cual se refiere a los ataques terroristas del grupo terrorista Hamas —valga la redundancia— hacia la población civil israelí, considerado el peor día en la historia del pueblo judío posterior al Holocausto con más de mil personas (1000) asesinadas de mayoría israelí pero a su vez varias otras nacionalidades; y dentro de las víctimas israelíes, asesinados judíos y no judíos.
En la presente citaremos fragmentos de dicho comunicado, desmintiéndolo con información verificada, asegurándonos que tanto los integrantes del partido como su electorado puedan conocer la situación de forma adecuada e imparcial.
“(…) la declaración de guerra del Estado de Israel (…)”.
Israel declaró lo que era obvio cuando los terroristas cruzaron la frontera a matar, raptar y violar, declaró la guerra. A la que Israel responde con el Artículo 51 de las Naciones Unidas (1), que permite la defensa propia ante la agresión extranjera.Israel no le declaró la guerra a ningún pueblo o país, sino a un grupo terrorista (2), el país se declaró en situación de guerra, ya que hubo que activar protocolos que corresponden a estas, debido a los fuertes ataques propinados por parte de Hamas. Como es de público conocimiento, el sábado a las 6:30 de la mañana en Israel, la población fue despertada con el sonido de las sirenas, sirenas que suenan cuando un lugar está en zona de riesgo para indicarle a los habitantes que deben dirigirse a sus refugios. Más de 4500 misiles fueron lanzados desde Gaza y la República del Líbano en 72 horas (3), la mayoría destruyendo y quitando la vida de muchos ciudadanos israelíes, así como extranjeros. No fue Israel el que inició una guerra, sino que, por el contrario, fue puesto contra las cuerdas y obligado a reaccionar así para mantener la integridad del Estado.
“(…) calificamos como tales (como acciones terroristas) la brutal política de ocupación y exterminio del gobierno de Israel durante décadas.”
El Estado de Israel le ha entregado y ofrecido varias veces territorios a los palestinos en busca de la paz. En 1978 Israel le entregó el Sinaí a Egipto, en ese entonces su principal enemigo, en los acuerdos de Camp David (4). En 1993 Israel firmó los Acuerdos de Oslo dándole autonomía a los palestinos de Cisjordania (5). En 2005 Israel retiró, no solo su ejército, sino también a todos los judíos que vivían en la franja de Gaza para entregarle este territorio a los palestinos (6). Incluso durante el Plan Olmert, que ofrecía más del 90% del territorio de Cisjordania, la franja de Gaza y el control de parte de Jerusalén, la autoridad Palestina decidió rechazar el plan (7). Todo esto y más con el fin de conseguir la paz. Esto demuestra, una vez más, que el Estado de Israel siempre estará dispuesto a hacer la paz siempre y cuando su seguridad no se vea comprometida. Esto es inaceptable y un obstáculo hacia la paz que está comprobada de no ser territorial. Hay muchos palestinos que viven pacíficamente en Israel y son respetados como un judío o un cristiano, no todos son terroristas. También los terroristas palestinos se esconden en escuelas, hospitales y mezquitas desde donde tiran misiles hacia poblaciones civiles en Israel. Un lugar donde se esconden terroristas y se tiran misiles no es una escuela, no es un hospital, no es una mezquita, es una base terrorista y las Fuerzas de Defensa de Israel tienen el derecho y la obligación de defender a sus ciudadanos y su integridad territorial, y a veces, ante casos como este, es necesario contraatacar.
¿Exterminio? Los invitamos a ver las gráficas demográficas de la población en Gaza (8), estadísticas hechas por el mismo buró de estadísticas palestinas.
“El cese inmediato de las acciones armadas y el cumplimiento de las Resoluciones de Naciones Unidas deben ser inmediatas”.
Las resoluciones impuestas por la Organización de las Naciones Unidas establecen que las fuerzas israelíes deben retirarse de los territorios ocupados durante la Guerra de los Seis Días en 1967, reconociendo el derecho de todos los Estados de la región a vivir en paz y seguridad, lo cual Israel cumplió (4). Además, los Acuerdos de Oslo respalda la creación de un Estado palestino independiente y soberano que coexista pacíficamente con Israel (5). En estas se insta al cese inmediato de la violencia, al respeto de los acuerdos existentes y se pide un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza, así como acceso humanitario sin restricciones, junto con esfuerzos continuos para lograr una paz duradera.
El Estado de Israel ha obedecido estas resoluciones y únicamente se defiende de los ataques terroristas. Por ende quien ha incumplido esta propuesta fue Hamas. Esta organización terrorista fue quien inició la guerra; lanza constantemente misiles hacia Israel, invadió territorio israelí, destruyendo hogares y familias, por sus ataques brutales contra ciudadanos inocentes y secuestrando personas de todas las edades, incluyendo niños y ancianos, quienes son sometidos a torturas, violaciones e incluso linchamientos. Vale la pena mencionar que antes de que Hamas iniciara este violento conflicto, Israel proporcionaba alimentos, agua, electricidad y empleo a los civiles de Gaza. Por esta razón es Hamas quien debe poner fin a la violencia y respetar los acuerdos existentes; son ellos los que rompen con estos compromisos y quienes deberían cesar sus acciones agresivas para lograr una paz con Israel. Israel va a dejar de defenderse cuando dejen de atacar.
“El pueblo palestino tiene derecho a vivir en paz, a resistir la ocupación (…)”.
La única forma de que el pueblo palestino viva en paz es exterminando a Hamas, grupo terrorista que fue electo democráticamente hace 18 años y que se ha mantenido en el poder desde entonces, formando uno de los peores regímenes del Islam radical dentro del medio oriente y proxy de la República Islámica de Irán. Está literalmente escrito en su carta fundamental: “Israel existirá y continuará existiendo hasta que el islam lo destruya, de la misma manera que ha destruido a otros en el pasado” (9). El único estado que les ofreció alguna vez autonomía a los palestinos fue Israel; recordemos que la franja de Gaza también tiene frontera con Egipto, quienes niegan cualquier tipo de ayuda humanitaria, pero, por no ser una nación judía, sus actos no son puestos bajo la lupa. Desde 2005 el Estado de Israel le proporciona a Gaza agua, electricidad y todo tipo de recursos, además de 15 mil cupos de trabajo para los residentes de esas tierras; cuando ni siquiera forma parte de su territorio o país. Cada hashtag, cada manifestación bajo el lema de “Palestina Libre” tiene como resultado directo la muerte de judíos no solo en Israel, sino también en la diáspora. ¿De qué forma “resistir” se relaciona con el asesinato a sangre fría de 1000 civiles y 40 bebés decapitados?
“(…) a exigir la liberación de los miles de presos (palestinos) en cárceles israelíes, hombres, mujeres y niños…”
Los presos en las cárceles israelíes son presos en democracia, individuos que cometieron crímenes lo suficientemente graves para entrar a una cárcel luego de un juicio. Son presos que, luego de cometer hasta los atentados terroristas más inhumanos de los que se puede ser testigo, igualmente gozan de alimentación, educación y visitas familiares. El Estado de Israel es libre, en Israel no se oprime a otros pueblos, no se arresta a nadie por pensar, vestirse o creer en algo diferente al gobierno de turno; vale la pena recordar que es la única democracia plena en todo Medio Oriente.
“(…) así como a mantener soberanía plena sobre su territorio.”
El territorio le pertenece legítimamente al Estado de Israel. Ya que mencionaron a las Naciones Unidas como autoridad a la cual hay que apegarse a sus normas, también deberían saber que el país reconocido dentro de esta tierra es Israel, no Palestina, por lo que mostraría cierto grado de hipocresía por su parte rechazar un estado democrático, libre y reconocido por las Naciones Unidas en la Resolución 181 (ll)(10). ¿Acaso prefieren un régimen radical islámico como Hamas? Porque desde nuestro punto de vista, estos gobiernos (si se pueden llamar así) deberían ser eliminados, no solo de Gaza, sino de todo el mundo, para lograr la paz que todos anhelamos.
Repudiamos el odio, el terrorismo, y todo acto de violencia que tenga intenciones de dejar heridos y/o asesinados como lo es el que estamos presenciando desde el día 7 de octubre en Israel. Esperamos que esta carta haya servido para informar, siempre desde el lado del respeto, a todo aquel que aún no sepa como son las cosas en realidad, y que decidan adherirse a la verdad.
El pueblo de Israel vive y vivirá
Am Israel Jai VeIjié
Betar Uruguay